9/1/13

Llegada a Los Arcos


Son las 10.45 y entramos en Los Arcos. El pueblo, está engalanado con guirnaldas, lo que me hace pensar, que han sido o serán las fiestas del municipio. Nos acompaña un sol que a esa hora, ya pica fuerte. A mí me cuesta cada vez mas apoyar el pie, y evito hacerlo, con lo que camino, con una pronunciada cojera. El pueblo es precioso, pero solo deseamos llegar al albergue para descansar. Viendo por las calles, que  ha aumentado su población ante las próximas fiestas, nos decantamos para ir a un hotel, también pienso que Alicia se animará en un lugar un poco más cómodo. Encontramos uno en pleno centro y a un precio asequible, así que allí nos quedamos.

Al subir a la habitación, nos lanzamos directamente sobre la cama. ¡Estamos reventados! Tengo la sensación de que el pie me quema y me descalzo. Tiene un color amarillento y morado, y no me gusta, pienso que con un buen baño y descanso se pasará.

Alicia se queda dormida y aprovecho para irle a buscar un zumo y una pasta para que coma algo, ya que apenas lo ha hecho durante l trayecto. Me da pena despertarla, así que se lo dejo en la mesita que hay junto a su cama. Aprovecho para tomar un baño relajante, el dolor del pie, aumenta por segundos, y los calmantes no surgen efecto, por lo que decido ir al dispensario médico.


Una vez que el médico lo ve, y lo toca, pronuncia las palabras que pensé nunca oiría. “El camino, se ha terminado para usted, tiene que dejar de andar”  …Puaffff, me desmoroné, le insistí en que si descansaba un día, podría seguir, pero él también me hizo hincapié  ,en que mi problema, iba más allá, de un día sin andar.  Confieso ,que mientras volvía al hotel, solo tenía ganas de llorar.

A mi llegada, desperté a Alicia, y le comuniqué que el camino se acabó. Noté en su cara, que la noticia no le entristeció, sino todo lo contrario. Se sintió renovada y me dijo: “Papá ,yo ya no podía más, pero no quería decirte nada, para no desanimarte” Empezamos a consolarnos , y levantar nuestro ánimo, echando una mirada atrás a los 135 kms recorridos , y a las muchas experiencias que en poco tiempo habíamos vivido. Decidimos quedarnos dos días descansando, para reponer fuerzas y disfrutar de ese hermoso pueblo. Llamamos a casa para comunicar la noticia y solo recibimos, palabras de cariño, aliento y alegría por el reencuentro. Eso fue algo muy valioso para nosotros.

No lograba apartar de mi cabeza, la tristeza que me había embargado ,por no poder seguir pero eso me plantea, buscar más allá de los hechos. ¿Porqué se acababa aquí?... Por la tarde salimos a conocer el municipio de Los Arcos. Había mucha gente. Los peregrinos, estaban en el albergue y era fácil encontrarse con ellos. Alicia se juntó con los dos jóvenes catalanes y pasó la tarde con ellos. Yo tenía ganas de estar a solas en la Iglesia, así que me fui y allí… busqué respuestas a mis porqués.


No dormí bien. Alicia por el contrario, lo hacía plácidamente, con la alegría de saber que por la mañana no tendría que madrugar. Tener conocimiento de que alivié su angustia, hizo que me sintiera mejor, aunque la tristeza por abandonar no quisiera apearse de mi .

Tal como preví, Alicia se levantó tarde. Le preparé un desayuno servido en cama, así que ví una gran sonrisa en su cara, como muestra de agradecimiento, cuando se lo puse ante ella. Decidimos pasar el día tranquilamente, conociendo el pueblo. Salimos para ver llegar a los peregrinos del día, que llegaban. Nos sorprendimos al ver algunos de los que iniciaron el camino en Roncesvalles con nosotros. Eso significaba que llevaban un ritmo más lento que el nuestro, otros también llegaban lesionados. La visión, me resultaba muy emotiva, y hacía esfuerzos por no mostrar mi pesadumbre. No paramos de contar las anécdotas de estos días, y nos reímos mucho con algunas.


Por la tarde asistimos a una misa solemne que se celebraba en el pueblo, con motivo de las fiestas. Alicia quedó encantada, porque fue muy hermosa, acompañada toda la liturgia con unos cantos de la tierra, que ponían la piel de gallina. Allí, depositamos la lista de todas las personas, que llevábamos para encomendar a lo largo del camino. Pusimos a los pies de la Virgen, todas las intenciones de cada uno de los nombres allí escritos.


Alicia, volvió a quedar con los dos catalanes y yo me fui al hotel. No podía caminar mucho, así que preferí quedarme, lo que me proporcionó un momento mágico, ante el paisaje que desde nuestra habitación se podía contemplar. Tenía  el campanario de la iglesia ante mí, estaba iluminado y resultaba precioso. El entorno, me ayudó a vivir un momento de belleza y serenidad interior, que me invitaban a la alabanza y gratitud hacia el Creador.


Por la mañana, cogimos el autobús que nos trasladaría a Logroño, para nuestro retorno a Barcelona. Supimos que la gran mayoría de peregrinos que iniciaron con nosotros el camino en Roncesvalles, terminaban su etapa en Logroño, así que eso alivió un poco mi pesar, algunos peregrinos me animaron, diciéndome que otros habían abandonado antes. Poco a poco iba aceptándolo.


El viaje en autobús, fue una tortura para Alicia. Se mareó y no paraba de vomitar, como no había bolsas, le ofrecí mi gorra para el sol, que tuve que tirar, nada más bajar del autocar. En la estación nos esperaban los catalanes, quienes se ofrecieron a pasar el día con nosotros, hasta la hora de partida ,que teníamos por la tarde. Compartimos la comida juntos, intercambiamos direcciones, y nos deseamos un encuentro futuro. (Seguirá)

7 comentarios:

  1. Qué serenidad, qué bonito...

    Te dejo un enlace del Codex Calixtinus:

    http://www.youtube.com/watch?v=GuGUSAHWUvQ&list=PL6FC3197BE3E90509&index=4

    Gracias.

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  2. Que gran experiencia, gracias por compartir, cada experiencia en la vida es un bello regalo de Dios que debemos aprovechar,gracias una vez más.

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  3. Muchas gracias anawin. Bienvenido-a?. Un abrazo

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  4. Angelo gracias por compartir con nosotros paso a paso de esos 135 Km intensísimos.

    Eres todo ternura Angelo,Dios te bendiga.

    Un cariñoso saludo :)

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  5. El camino no hizo más que comenzar ahí...

    Hasta donde los pies os llevaron, el corazón sigue anhelante.

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  6. Voy a poder hacer el camino de Santiago on line. Aquí está el enlace http://www.evangelizaciondigital.org/encuentros-on-line/camino-de-santiago/

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  7. A la espera de la siguiente historia. Un gran abrazo.

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